Método Bates

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“Todos los errores de refracción se pueden curar con la relajación. Como consecuencia, todos los tratamientos son distintas maneras de obtener relajación. Como es imposible relajar los músculos de los ojos sin relajar la mente  - y la relajación de la mente significa la relajación de todo el cuerpo- también podemos decir que la mejora de la visión siempre está acompañada por una mejora en la salud general y en la eficiencia mental”

WILLIAM H. BATES – 1920

Os presento al Dr. William H. Bates. Fue un oftalmólogo de NY que gozaba de gran prestigio en su profesión.  En el desempeño de sus tareas y tras años de experiencia, decidió que algo tenia que cambiar:  comenzó a sentirse insatisfecho con la solución que daba su profesión a los problemas visuales. Se preguntaba: “Si las gafas son la solución, ¿por qué no mejoran nuestros pacientes? ¿por qué muchos de ellos empeoran?”

Un día, tuvo una especie de revelación: en una pequeña localidad de Montana, prescribía -como tantas veces en su profesión-  gafas de miopía a la pequeña hija de unos amigos: “Usalas sólo cuando lo necesites, Margarita” – le dijo a la pequeña – “Dale a tus ojos libertad siempre que puedas. Juega con tu visión. Mira a los lados de la carretera a cada una de las pilas de heno. Cuenta tantas como puedas cada día” Y luego, con un movimiento de cabeza, dijo: ” Las gafas no son lo correcto; no son sino muletas. Algún día encontraremos una manera mejor”

Traducción de un extracto del libro “Help yourself to better sight” de Margaret D. Corbett

La imagen de esta pequeña niña con las gafas, a sabiendas de que sus ojos se adaptarían a ellas y  que no mejorarían, sino que pedirían más, fue el momento en que decidió ponerse manos a la obra y dar un giro a su profesión.

Tras más de 30 años de investigación, el Dr. Bates (1860-1931) se dió cuenta de que la visión es una condición variable, que fluctúa en función de nuestro estado físico, mental y emocional y que el uso que hacemos de los ojos determina en gran medida cómo vemos. Dedicó todos sus recursos a elaborar un Método de reeducación visual, que ayudara a las personas a usar mejor los ojos. Se dio cuenta de que el denominador común de todos los problemas visuales era el esfuerzo por ver, la tensión mental, la mirada fija, la falta de movimiento y de relajación.

Las gafas compensan la dificultad visual, pero no solucionan el problema. La visión imperfecta es un mensaje de la mente y del cuerpo que nos dice que el sistema visual de la persona está fuera del equilibrio natural, hay algo no estamos haciendo bien.  Y si nos ponemos gafas, no estamos escuchando este mensaje. Todo lo que está detrás de una visión imperfecta – años de  hábitos visuales de esfuerzo y de mirada fija,  pensamientos y emociones negativas, tensión mental, situaciones en la vida que no queremos ver o que no aceptamos…- queda encerrado en nuestro interior, parapetado detrás de las gafas y nos sigue afectando sin darnos cuenta.

El Dr. Bates nos propone escuchar ese mensaje y ponernos manos a la obra para deshacer todos esos malos hábitos visuales, recuperar y mantener la visión clara, a través de la relajación.

Los ojos necesitan que les dejemos funcionar. La tensión – por hacer las cosas bien, por recibir la aprobación de los demás, por estar a la altura, las prisas, disfrutar de poca luz natural, poco ejercicio físico… muchas horas delante del ordenador, sentados en el colegio, la alimentación, la falta de descanso… todo hace que los ojos también se resientan.

El Dr. Bates enseñaba a sus pacientes a tomar conciencia de cómo usaban sus ojos. A partir de ahi, el proceso de mejora supone aprender a descansar los ojos y la mente, a descubrir el movimiento, el equilibrio entre el centro y la periferia del campo visual. Enseñaba justo lo que necesitamos estimular  para cuidar de nuestros ojos y ver mejor. Y todo lo que dice es sencillo de entender: ¿qué hacemos mal?: parpadeamos poco y con esfuerzo, respiramos superficialmente, dejamos la mirada quieta - y también el cuerpo – y rígida cuando estamos demasiado concentrados o cuando estamos tensos por dentro.

Hacernos conscientes de lo que interferimos en el funcionamiento natural de los ojos es el primer paso para cambiar hábitos visuales  y para comenzar el camino a la visión clara. Aprender  los principios y los hábitos de la visión natural y dejar de interferir en el proceso de la buena visión es casi como decir que con el Método Bates estás “re-aprendiendo a ver”.

Y no tengas ninguna duda que aprender a ver mejor no es solo beneficioso para los ojos.  Todo en el cuerpo está interconectado. Además, los beneficios van más allá de lo físico, porque mejorar la visión de forma natural te conecta con tu interior. No en vano se dice que  “los ojos son el espejo del alma”.

Una alumna de un taller me dijo al acabar: “salgo mirando con ojos nuevos”.

!!Esto es fascinante!!

Comprueba por tí mismo su eficacia.

Esto es el Método Bates